La duda existencial abunda, y los recuerdos borrosos de un frío caliente, empañan cada uno de estos dos corazones deshumanizados que se revuelcan en una corriente de flashbacks, que ponen en duda nuestra proximidad a la pantalla ,hasta que ya no la podemos tocar. Piensen que pueden estar muertos… Miro a mis pies y la segunda película es “EL MAQUINISTA”, una producción española dirigida por Brad Anderson y protagonizada por el INMENSO Christian Bale (desde “El imperio del sol” hasta “Batman, el caballero de la noche” pasando por “Psicópata americano”, un fenómeno por donde se lo vea) esta vez con un look punk-cadavérico que asusta y nos hace dudar, otra vez, de que realmente sea él.
El tipo no lo soñó y su imagen se va desfigurando a medida que corren los minutos. La realidad está distorsionada en una "deriva de ojos ciegos bien abiertos", mientras que el protagonista comienza a conocer su propia historia al igual que nosotros. Pero en cuál de las dos historias, o en cuál de las dos realidades estará la verdad para salir de su miedo? La película nos atrapa como corderos al matadero. Y finalmente dos que se quieren, pero no se conocen… se sueñan. Uno con el otro. La muerte y el amor en una postura onírica de sangre y besos. Ella sueña con el amor de su vida y él con su propia muerte en manos de una mujer. Un juego de ensayo y error donde no hay vencedores ni vencidos, sino una historia de realidades que se mezclan por turnos donde nunca se sabe la carta que jugará el otro. Él es Leonardo Sbaraglia y ella Bárbara Mori. La película es “AMOR, DOLOR Y VECEVERSA” dirigida por Alfonso Pineda Ulloa en coproducción mexicana, española y estadounidense.
La voz se enmudece, el disco termina, recojo los discos y me voy limpiando el aire a encierro. Espero que puedan disfrutarlas.
Por Misil Soviético



























